Novelista por vocación y madrileño de adopción.
Con mi primer libro, Los chicos buenos no mueren en saunas, inicié una serie de novelas negras, eróticas, malasañeras y LGBT protagonizadas por Qino Montoya un inspector de policía oso, vegetariano y zurdo.
Desde pequeño disfruto creando historias y personajes, me gusta observar a la gente, robarles un poco de su vida para mis obras.
Me atraen las historias diferentes, las que cuentan lo que nunca se ha contado, las que retan lo establecido, las que hablan de personas como tú y como yo, pero que hacen lo que nunca nos atreveríamos.
Los muertos no tuitean después de medianoche es mi nueva novela.


